- La muerte de Santo Jesús Abreu, conocido como Chamaro o La Chama, ocurre tras años de denuncias públicas sobre un tratamiento estético no regulado, testimonios reiterados sobre el uso de una sustancia conocida como “aceite de avión” y un deterioro de salud que hoy exige investigación y responsabilidades.

República Dominicana – 12:00 p.m. – 17 de dic., 2025 – 4 min de lectura
Por León Fernández.-
Los Mina, Santo Domingo Este.- En los barrios donde los nombres propios casi siempre ceden ante los apodos, Chamaro, también conocido como La Chama, quien fue durante años una figura visible, reconocido y comentado. Su nombre de pila era Santo Jesús Abreu. Murió el pasado miércoles 11 de este mes en su residencia, luego de presentar un cuadro crítico de salud que obligó a la intervención de una unidad del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1. De acuerdo con versiones familiares, padecía problemas de presión arterial, agravados por complicaciones severas que arrastraba desde hacía tiempo.
La muerte no ocurrió en silencio. Llegó precedida de denuncias públicas, advertencias reiteradas y un deterioro físico progresivo que el propio Santo Jesús Abreu atribuyó, en vida, a la aplicación de un líquido utilizado con fines de engrandecimiento corporal.
Durante meses, La Chama expresó en distintos escenarios —conversaciones comunitarias, encuentros informales y entrevistas— que su salud se había visto gravemente afectada tras la aplicación de una sustancia que, según relató, fue adquirida bajo la promesa de mejorar su apariencia física a través de silicón. De acuerdo con esos testimonios, el producto era conocido popularmente como “aceite de avión”, supuestamente introducida en la sangre para aumentar senos y glúteos.
Estas afirmaciones no han sido confirmadas por informes médicos ni por autoridades judiciales. Sin embargo, forman parte del relato que hoy sostiene la indignación de familiares y allegados, quienes insisten en que el deterioro físico de La Chama fue evidente, constante y documentado por su entorno cercano.
Uno de los testimonios más citados es una entrevista concedida al comunicador Chico Sandy, en la que La Chama describió deformaciones corporales, dolor persistente y una sensación de abandono frente a las consecuencias del tratamiento recibido. No fue una denuncia aislada. En otros encuentros, el propio Santo Jesús Abreu reiteró su queja, advirtiendo que aquello que le fue vendido como belleza terminó convirtiéndose en sufrimiento.
El caso adquiere mayor gravedad cuando, según personas cercanas, La Chama habría sido el último de varios compañeros que acudieron al mismo llamado: la promesa de engrandecimiento corporal a través de ese líquido. Los otros fallecieron antes. Él lo sabía, por lo que reveló que fue utilizado como modelo del producto que supuestamente le injertó el presentador de televisión Mía Cepeda, a pesar de que consideraba una práctica peligrosa y sin control.
Santo Jesús Abreu formó parte del antiguo grupo de travestis y transexuales conocido como “Creadores de Imágenes La Chama”, un colectivo que en su momento desafió el estigma social y abrió espacios de visibilidad en contextos donde la diversidad era marginada. En ese escenario, el cuerpo se convirtió en carta de presentación, territorio de identidad y, al mismo tiempo, espacio vulnerable frente a tratamientos estéticos no regulados y mercados informales que operan al margen de la supervisión sanitaria.
La muerte de La Chama no ha sido vinculada oficialmente a ninguna sustancia específica. No existe, hasta el momento, un dictamen médico ni una resolución judicial que establezca causalidad directa. Sin embargo, las denuncias previas, los testimonios grabados y las reiteradas quejas públicas colocan el caso en el centro de un debate que trasciende lo individual y apunta a la responsabilidad en la promoción y aplicación de tratamientos estéticos.
El próximo domingo 21, en su residencia, se celebrará el noveno día de los rezos. Será un encuentro de oración, memoria y duelo. Pero también, para muchos, un espacio donde se renovará el reclamo de que lo ocurrido no quede reducido a un rumor de barrio ni a un episodio más sin consecuencias.
La historia de La Chama deja preguntas abiertas que siguen sin respuesta:
- ¿Quién controla lo que se vende en nombre de la belleza?
- ¿Quién responde cuando una promesa estética deja secuelas visibles?
- ¿Quién protege a quienes, desde los márgenes, confían su cuerpo a discursos sin regulación?
Santo Jesús Abreu ya no puede insistir. Pero sus palabras, dichas en vida, permanecen.
Porque la belleza, no debería costar la vida. Y cuando deja marcas irreversibles, la sociedad está obligada a mirar, investigar y responder.
«Trata a tu cuerpo como un templo no como un cesto de basura”.
JIM rOhn, empresario y autor estadounidense
- La actividad, celebrada este sábado desde la Bomba de Los Mina, llamó la atención sobre el alto costo de la vida y la falta de servicios básicos en Santo Domingo Este.

República Dominicana – 11:59 p.m. – 14 de sep., 2025
Por León Fernández.-
Santo Domingo Este. — Decenas de hombres y mujeres caminaron desde la Bomba de Los Mina el pasado sábado 13 de septiembre en una protesta organizada por el Frente Amplio, que exigió la rebaja inmediata de precios de alimentos y medicamentos y medidas frente a las constantes fallas en los servicios públicos.
La movilización arrancó a las 3:00 p.m. y recorrió calles principales del sector, con consignas contra los apagones, el alza de las tarifas eléctricas y la deficiente distribución de agua potable. Los manifestantes también reclamaron la reparación de la planta de tratamiento (de líquidos cloacales) de Los 3 Brazos y la construcción del Liceo Guillermina Uribe en ese mismo sector.
Heidy Adón, vicepresidenta del Frente Amplio, dijo durante la actividad que el objetivo es “hacer un llamado al gobierno para que actúe en auxilio de los más necesitados” y que la población no puede seguir sufriendo “por la especulación con los productos básicos y la negligencia en los servicios”.
Vecinos consultados señalaron que el bolsillo está “estresado” y que muchas familias han recortado gastos esenciales. La marcha transcurrió sin incidentes mayores; la presencia policial acompañó el recorrido para garantizar la libre manifestación.
La organización anunció que mantendrá la presión con jornadas informativas y caravanas en otros sectores de Santo Domingo Este hasta obtener respuestas concretas de las autoridades.
¨Es mejor marchar y que te tomen de pendejo que quedarte en casa como un pendejo».
LEON FERNANDEz, PROFESOR DOMINICANO
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